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Jo-der, lo que hace la edad con los cuerpos. Dicen que no soy el único, que este año mucha gente se está sintiendo como yo. Esto quiere decir que si mi estado físico y energético se universaliza significará que todos acabaremos como las sucias, beige y trilladas bragas de una universitaria inglesa de erasmus. ¿Serán las bajas presiones? ¿La escasez de luz en estos nubosos días invernales? ¿o las temperaturas árticas que recorren mi casa? Un día llegaré de trabajar y encontraré a mi madre guardándole los congelados al repartidor de Bofrost, en mi dormitorio. Estaría bien dormir una noche abrazado a una bolsa de salteado de verduras, para variar.
Pero no, creo que todo viene de la inactividad. El cuerpo es una especie de adolescente en la edad del pavo que cuanto menos hace menos quiere hacer, y créanme si les digo que en los últimos meses he hecho poco... muy poco. Fíjense si me he descuidado que he dejado de recibir emails de Viagra y en su lugar me llegan fotos de una señora a la que se le descuelga la molla por encima del cinturón y prometen hacerla desaparecer en media docena de días. Han debido de suponer que ya no puedo verme el pene y han dejado aplazado el tema de las erecciones por lo siguiente más abultado de mi anatomía. ¡Malditos cerdos, aún conservo mi dignidad, aunque necesite un espejo para encontrarla!
Y sí, no exagero. He hecho mis cálculos y ahora duermo más que nunca. Antes era raro el día que me acostara antes de las dos y media de la madrugada. Ahora a las doce mi cabeza se tambalea y mis ojos se hinchan tanto que el otro día encontré a niño mordiendo uno «...pensaba que eran buñuelos.», protestó el infante que deshaciéndose en muecas, trataba de librarse de una pestaña alojada en el entremuelo.
Creo que voy a apuntarme a un gimnasio. Es el momento. No sé si soportaré la visión de un true-macho™! besándose un bíceps, una pantorrilla o las nalgas de otro true-MACHO™! sobresaliendo de entre esa especie de suspensorios blancos. Siempre he pensado que las venas han de estar donde tienen que estar y no en un pectoral, y eso me da cosilla. Pero lo tengo decidido. ¡VOY A APUNTARME A UN GIMNASIO! ¡Voy a comer barritas de proteínas y en un mes tendré tanta energía que podré encender un microondas enchufado a mi culo! ¡Y voy a ducharme en calzoncillos porque me da vergüeza! ¡Sí! ¡Sí! ¡Vamos, dadme ánimos! ¡Sí!
...Creo que voy a suicidarme.
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LL
| 26/01/2010 (00:23)
No te esfuerces, no vale la pena, no vas a conseguir nada, además te cansarás enseguida, y es muy probable que te violen en las duchas. No lo intentes, ¿para qué? si no sirve para nada.
Firmado: CDB (Comité Desmoralizador de Bros)
Juan G
| 27/01/2010 (19:29)
No es por presumir, pero tengo una operación de espalda bastante chunga y lo que mejor me ha ido ha sido el pilates,que no es nada de gimnasia oriental, sino un método de ejercicios inventado por un médico alemán en la Segunda Guerra Mundial. Te quedas canijo, pero tiene el inconveniente de que se dispara el brazo a lo Doctor Strangelove cuando suena Wagner. En serio, es la caña pero tienes que encontrar a alguien que lo sepa dar bien. El tenis también adelgaza un montón!!!
Julio
| 27/01/2010 (20:48)
jajajaja,.... te vas a convertir en lo que siempre has odiado... y no vas a poder ni limpiarte el culo
epi
| 01/02/2010 (17:23)
Si has llegado al duro y cruel momento de no contenplarte el pene por culpa de la barriga has de hacer algo, lo que sea, pero el pene ha de ser visto desde la mejor panoramico posible y en todo su explendor, se lo debes, se lo debemos.